El proceso de ser designados como hijos de Dios
Ser
designados como hijos de Dios vs. pasar por la muerte y resurrección vs. ser
transformados en vida vs. ser hechos Dios en vida y naturaleza
Según la revelación de la Biblia y el énfasis del
ministerio de Witness Lee, estos cuatro procesos no son cuatro obras separadas, sino cuatro aspectos de una
sola obra de la vida divina en nosotros.
La muerte y la
resurrección son el camino; el crecimiento y la transformación son el proceso;
ser designados como hijos es la manifestación; y ser hechos Dios en vida y
naturaleza es la consumación.
1.
Tabla maestra integrada
|
Aspecto |
Ser
designados como hijos de Dios |
Pasar
por la muerte y resurrección |
Ser
transformados en vida |
Ser
hechos Dios en vida y naturaleza |
|
Significado |
La vida divina
crece en nosotros hasta que la expresión del Hijo de Dios se manifiesta
progresivamente |
Nuestra vida
natural, el yo y el viejo hombre pasan por la muerte para que la vida divina
sea liberada y manifestada en resurrección |
La vida divina
se extiende dentro de nosotros y transforma nuestra alma conforme a la imagen
de Cristo |
La vida divina
llega a la madurez, haciéndonos Dios en vida y naturaleza, pero no en la Deidad |
|
Razón |
Cristo ya fue
designado Hijo de Dios en resurrección; nosotros todavía estamos en el
proceso de ser designados |
La vida divina
ha sido sembrada en nuestro espíritu como una semilla y necesita pasar por
muerte y resurrección |
Solamente
mediante el crecimiento de la vida divina puede nuestra constitución natural
ser transformada |
El propósito
eterno de Dios es llevar muchos hijos a la gloria y conformarlos a la imagen
de Su Hijo Primogénito |
|
Pensamiento central |
Filiación / constitución como hijos |
Muerte y resurrección |
Crecimiento y transformación |
Llegar a ser Dios en vida y naturaleza |
|
Figura bíblica |
Una piedra que
gradualmente manifiesta la forma según la cual está siendo labrada |
Un grano de
trigo cae en la tierra, muere y resucita para producir muchos granos |
Un organismo
vivo crece y experimenta un cambio de forma y constitución |
Muchos hijos
llegan a poseer la misma vida y naturaleza divinas que el Hijo Primogénito |
|
Explicación |
Romanos 1:3–4 muestra que Cristo, según la carne, era descendiente de
David, pero fue designado Hijo de Dios en poder según el Espíritu de santidad
mediante la resurrección. Nosotros participamos de este proceso por medio de
la vida de resurrección |
Juan 12:24 muestra que el grano debe caer en tierra y morir para
llevar mucho fruto. La muerte es la entrada en la resurrección |
2 Corintios 3:18 muestra que somos transformados progresivamente en la
misma imagen al contemplar al Señor |
Romanos 8:29 muestra que fuimos predestinados para ser conformados a la
imagen del Hijo Primogénito de Dios |
|
Resultado |
La vida y
naturaleza divinas llegan a manifestarse cada vez más en nuestro vivir |
El hombre
exterior es consumido y el hombre interior es renovado día tras día |
Nuestra mente,
emoción y voluntad son cada vez más saturadas de Cristo |
Finalmente
nuestro espíritu, alma y cuerpo serán plenamente conformados a Cristo en
gloria |
|
Propósito |
Hacernos hijos
maduros que expresen a Dios |
Liberar y
manifestar la vida de resurrección de Cristo |
Conformarnos a
la imagen de Cristo |
Producir la
expresión corporativa de Dios, el Cuerpo de Cristo, que alcanza su
consumación en la Nueva Jerusalén |
|
Relación mutua |
Meta y manifestación |
Camino y poder de vida |
Crecimiento y transformación interior |
Madurez y consumación |
|
Orden espiritual |
Vida divina →
crecimiento → filiación → manifestación |
Cruz →
muerte → resurrección → liberación de vida |
Volverse al
Señor → nutrición → riego → crecimiento →
transformación |
Santificación →
transformación → conformación → glorificación |
|
Ejemplos bíblicos |
Cristo fue
designado Hijo de Dios en resurrección; los creyentes manifiestan
progresivamente la vida de los hijos de Dios |
El grano de
trigo; Pablo llevando en el cuerpo la muerte de Jesús para que también la
vida de Jesús fuese manifestada |
Moisés
contemplando la gloria del Señor; los creyentes creciendo mediante la leche
pura de la palabra |
Romanos 8:23; 1 Juan 3:2: nuestro cuerpo será redimido y seremos semejantes a Él |
|
Aplicación práctica |
No imitar
simplemente a Cristo exteriormente, sino permitir que la vida divina crezca y
se exprese desde nuestro interior |
Aceptar la
cruz, los tratos de Dios, las circunstancias y el quebrantamiento del hombre
natural |
Volverse al
Señor, abrirse a Él, disfrutar Su palabra, recibir el suministro del Cuerpo y
andar conforme al espíritu |
Vivir con la
meta de ser la expresión corporativa de Cristo, y no simplemente practicar
una religión exterior |
|
Carga ministerial |
No somos
solamente creyentes en el Hijo de Dios; debemos crecer hasta ser hijos
maduros y expresar la vida del Hijo |
La cruz no es
solamente sufrimiento; la muerte opera para que la vida de resurrección sea
liberada |
La madurez
espiritual no consiste simplemente en aumentar el conocimiento, sino en que
Cristo aumente en nosotros |
La salvación de
Dios finalmente nos introduce en la filiación para que seamos Dios en vida y
naturaleza, pero no en la Deidad |
|
Guía para profetizar |
«Señor, permite
que Tu vida crezca en mí hasta que Tu Hijo sea cada vez más expresado por
medio de mí» |
«Señor, acepto
Tu cruz y Tus tratos para que la vida de resurrección sea liberada en mí» |
«Señor, dame un
corazón vuelto hacia Ti, un corazón puro, amor por Tu Palabra y apertura al
suministro del Cuerpo» |
«Señor,
santifícame, transfórmame, confórmame y glorifícame para que llegue a ser Tu
expresión en vida y naturaleza, para el Cuerpo de Cristo y la Nueva
Jerusalén» |
|
Conclusión |
Ser designados
significa que la vida del Hijo de Dios se manifiesta cada vez más en nosotros |
La muerte y
resurrección liberan y desarrollan la vida divina |
La
transformación es la expansión y el crecimiento interior de la vida divina |
Ser hechos Dios
es el resultado maduro de que la vida y naturaleza de Dios sean forjadas en
nosotros |
2.
Los cuatro procesos
① Ser designados
como hijos de Dios
Cristo es el prototipo.
Él fue:
Descendiente de
David según la carne →
resurrección → designado Hijo de Dios en poder.
Nosotros seguimos el mismo principio:
Vida divina entra
en nosotros → opera la resurrección → la vida divina crece →
Cristo es formado en nosotros → somos progresivamente manifestados como hijos
de Dios.
Por tanto, ser
designados no significa simplemente una declaración exterior. Se refiere
a la manifestación progresiva de la
vida divina de filiación dentro de nosotros.
② Pasar por la
muerte y resurrección
Juan 12:24 presenta la figura central:
Un grano → cae en tierra →
muere → resucita → crece → produce muchos
granos.
Por tanto:
La muerte es para
la resurrección; la resurrección es para el crecimiento; el crecimiento es para
la transformación.
La cruz trata con el hombre natural, mientras que la
resurrección libera la vida divina.
2 Corintios 4:10–12, 16 presenta el mismo principio:
La muerte de
Jesús opera en nosotros →
la vida de Jesús se manifiesta → el hombre
exterior es consumido → el hombre interior es
renovado.
Por eso, las pruebas y los tratos de Dios no deben verse
solamente de manera negativa. Dios los utiliza para dar a la vida divina más
oportunidad de operar en nosotros.
③ Ser
transformados en vida
La transformación no es simplemente una modificación
exterior de conducta. Es un cambio
metabólico interior producido por la vida divina.
Hay cuatro suministros especialmente importantes:
1. Volver nuestro
corazón al Señor 2 Corintios
3:16–18; Mateo 5:8
Volverse al Señor → contemplar al Señor → recibir al Señor → ser
transformados por el Señor.
2. Ser nutridos
por la Palabra 1 Pedro 2:2;
Hebreos 5:12–14
Leche espiritual → alimento sólido → crecimiento → madurez.
3. Recibir el
suministro del Cuerpo 1 Corintios
3:6; Juan 7:37–39
Plantación → riego → Dios da el crecimiento.
La vida cristiana no es una experiencia individual
aislada; necesitamos el suministro de los miembros del Cuerpo.
4. Permitir que
las circunstancias y los fracasos expongan y quebranten el yo Romanos 8:28–29
Circunstancias → exposición del yo → quebrantamiento de lo natural → mayor oportunidad para que Cristo opere → crecimiento en vida →
conformación a Cristo.
Por tanto:
Volverse al Señor
→ recibir la Palabra
→ recibir el suministro del Cuerpo → experimentar la cruz →
crecer en vida → ser transformados.
3.
Ser hechos Dios en vida y naturaleza
Esta expresión requiere una distinción fundamental:
Somos hechos Dios
en vida y naturaleza, pero no en la Deidad.
|
Aspecto
de Dios |
¿Participamos? |
|
Vida de Dios |
Sí |
|
Naturaleza de
Dios |
Sí |
|
Imagen de Dios |
Sí |
|
Gloria de Dios |
Sí |
|
Expresión de
Dios |
Sí |
|
Suministro de
la vida divina |
Sí |
|
La Deidad |
No |
|
Convertirnos en
un Dios independiente |
No |
|
Convertirnos en
objeto de adoración |
No |
Por tanto, “ser hechos Dios” no significa que el hombre
llegue a ser otro Dios independiente.
Significa que:
El Dios Triuno se
forja en Sus redimidos, haciendo que ellos participen de Su vida y naturaleza y
lleguen a expresarlo corporativamente.
4.
Las cuatro capas de la relación
|
Capa |
Pregunta |
Respuesta |
|
1. Ser designados |
¿En quién quiere Dios que lleguemos a ser? |
Hijos de Dios |
|
2. Muerte y resurrección |
¿Cómo se realiza? |
Por medio de la muerte y resurrección |
|
3. Transformación en vida |
¿Qué sucede interiormente? |
La vida divina crece y nos transforma |
|
4. Ser hechos Dios |
¿Cuál es el resultado final? |
Llegar a ser Dios en vida y naturaleza |
En forma resumida:
Ser designados = manifestación
Muerte y resurrección = camino y poder
Transformación = proceso interior
Ser hechos Dios = consumación
5.
La línea completa del desarrollo espiritual
La vida divina
entra en nuestro espíritu
↓
La semilla divina es
sembrada
↓
Muerte y resurrección
↓
Crecimiento en vida
↓
Transformación en vida
↓
Conformación a Cristo
↓
Ser designados como hijos de
Dios
↓
Glorificación
↓
Ser hechos Dios en vida y
naturaleza
↓
Edificación del Cuerpo de
Cristo
↓
Consumación en la Nueva
Jerusalén
Por tanto, los cuatro procesos no son cuatro caminos paralelos, sino
cuatro dimensiones de una misma obra de vida divina.
6.
Las cuatro etapas y Romanos 8
Romanos 8 presenta de manera extraordinaria toda esta línea:
|
Romanos
8 |
Obra de
la vida divina |
|
8:10–11 |
Cristo mora en
nosotros y el Espíritu que mora en nosotros da vida |
|
8:14–16 |
El Espíritu nos
guía y da testimonio de que somos hijos de Dios |
|
8:19 |
La
manifestación de los hijos de Dios |
|
8:23 |
La filiación
alcanza la redención de nuestro cuerpo |
|
8:28 |
Todas las cosas
cooperan para bien |
|
8:29 |
Somos
conformados a la imagen del Hijo Primogénito |
|
8:30 |
Predestinación
→ llamamiento → justificación → glorificación |
Así:
Espíritu interior → vida → hijos
de Dios → todas las cosas cooperan → conformación al Primogénito → glorificación.
7.
Escrituras relacionadas
|
Tema |
Escritura |
Revelación
principal |
|
Cristo como
descendiente de David |
Romanos 1:3 |
Cristo según la
carne es descendiente de David |
|
Cristo
designado Hijo de Dios |
Romanos 1:4 |
Fue designado
Hijo de Dios en poder mediante la resurrección |
|
Resurrección
y filiación |
Hechos 13:33 |
La resurrección
cumple la palabra acerca del Hijo |
|
Muchos hijos
llevados a la gloria |
Hebreos 2:10–11 |
El Capitán de
la salvación y los santificados proceden de uno |
|
Grano de
trigo |
Juan 12:24–25 |
La muerte
produce multiplicación en resurrección |
|
Resurrección
y vida |
Juan 11:25 |
Cristo mismo es
la resurrección y la vida |
|
Cristo
morando en nosotros |
Romanos 8:10–11 |
El Cristo que
mora en nosotros da vida |
|
Andar conforme
al espíritu |
Romanos 8:4, 14 |
Los que son
guiados por el Espíritu son hijos de Dios |
|
Conformación
al Hijo |
Romanos 8:29 |
Predestinados a
ser conformados a la imagen del Primogénito |
|
Todas las
cosas cooperan |
Romanos 8:28 |
Las
circunstancias sirven al propósito de Dios |
|
El hombre
exterior consumido |
2 Corintios 4:10–12, 16 |
La muerte de
Jesús opera para manifestar Su vida |
|
Transformación |
2 Corintios 3:18 |
Somos
transformados en la misma imagen |
|
Crecimiento
en vida |
1 Pedro 2:2 |
Crecemos
mediante la leche pura de la palabra |
|
Madurez |
Hebreos 5:12–14 |
De la leche al
alimento sólido |
|
Plantar y
regar |
1 Corintios 3:6 |
Dios da el
crecimiento |
|
Transformación |
Romanos 12:2 |
Transformación
mediante la renovación de la mente |
|
Conformación |
Romanos 8:29 |
Conformados a
la imagen del Hijo Primogénito |
|
Glorificación |
Romanos 8:30 |
La salvación de
Dios llega a la glorificación |
|
Redención
del cuerpo |
Romanos 8:23 |
La filiación
incluye la redención de nuestro cuerpo |
|
Ser
semejantes a Él |
1 Juan 3:2 |
Cuando Él se
manifieste, seremos semejantes a Él |
|
Participar
de la naturaleza divina |
2 Pedro 1:4 |
Participantes
de la naturaleza divina |
|
Nueva
Jerusalén |
Apocalipsis 21–22 |
La expresión
corporativa y eterna de Dios |
8.
Fórmula espiritual
Fórmula
completa
Vida divina → Semilla divina →
Muerte y resurrección → Crecimiento en vida → Transformación →
Conformación a Cristo → Ser designados como
hijos de Dios → Glorificación → Ser hechos Dios en vida y naturaleza → Edificación del Cuerpo de Cristo → Nueva Jerusalén
Fórmula
condensada
Muerte → Resurrección →
Crecimiento → Transformación → Conformación → Filiación
→ Glorificación → Ser
hechos Dios en vida y naturaleza → Nueva
Jerusalén
9.
Conclusión final
El significado más profundo de “el descendiente de David llegó a ser el Hijo de Dios” no es
solamente una doctrina acerca de la resurrección de Cristo. Revela un principio
fundamental de la economía eterna de Dios.
Cristo es el Hijo
Primogénito y el prototipo; nosotros somos los muchos hijos. Cristo pasó por la
muerte y resurrección y fue designado Hijo de Dios en poder; nosotros, después
de recibir la vida divina, estamos pasando por el mismo proceso de muerte y resurrección.
A medida que esta vida crece en nosotros, somos transformados y conformados a
la imagen de Cristo. Finalmente, mediante la resurrección y glorificación,
seremos plenamente manifestados como hijos de Dios.
Por tanto:
Ser designados
como hijos de Dios, pasar por la muerte y resurrección, ser transformados en
vida y ser hechos Dios en vida y naturaleza son cuatro aspectos de un solo
proceso divino de filiación.
Y la meta final no es solamente la madurez espiritual individual, sino:
la expresión corporativa
del Dios Triuno en el Cuerpo de Cristo, cuya consumación es la Nueva Jerusalén.
Una
frase de resumen
Por medio de la
muerte y resurrección, la vida divina crece en nosotros; mediante el
crecimiento somos transformados y conformados a Cristo, progresivamente
designados como hijos de Dios y finalmente hechos Dios en vida y
naturaleza—pero no en la Deidad—para la expresión corporativa de Dios en el
Cuerpo de Cristo y en la Nueva Jerusalén.
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Seis: Los hermanos de Cristo, el Hijo primogénito de Dios.