"El Pastor de Nuestras Almas" vs. "El Supervisor de
Nuestras Almas"
Salmo 23:1 El Señor es mi
pastor; nada me faltará.
Salmo 23:2 En verdes prados me
hace descansar; junto a aguas tranquilas me conduce.
Juan 10:11 Yo soy el buen
pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas.
1 Pedro 2:25 Eran como ovejas
descarriadas, pero ahora han vuelto al pastor y guardián de sus almas.
Hechos 20:28 El Espíritu Santo los ha puesto como obispos del rebaño; así que tengan cuidado de ustedes mismos y del rebaño, pastoreando la iglesia de Dios, la cual él adquirió con su sangre.
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Elemento |
El Pastor de Nuestras Almas |
El Supervisor de Nuestras Almas |
|
Significado |
Cristo pastorea
nuestra alma alimentándola, restaurándola, consolándola y suministrándole Su
vida divina para que sea renovada y transformada. |
Cristo
supervisa nuestra alma observando, examinando, guiando, preservando y
regulando nuestra condición interior para mantenernos en la voluntad de Dios. |
|
Razón |
El alma del
hombre caído está cansada, herida y extraviada, por lo que necesita el
suministro de vida de Cristo. |
El alma natural
tiende a desviarse de Dios y, por tanto, necesita la supervisión y el
gobierno continuos de Cristo. |
|
Figura |
Como un pastor
que alimenta, restaura, carga y guía a las ovejas hacia verdes pastos y aguas
de reposo. |
Como un pastor
que vigila el rebaño, lo guarda y observa para impedir que las ovejas se
desvíen. |
|
Explicación |
Cristo nos
pastorea por medio de Su vida, Su gracia, Su amor, el Espíritu y Su palabra
viviente. |
Cristo nos
supervisa mediante el Espíritu que mora en nosotros, la unción interior, el
sentir de vida y paz, el esclarecimiento, la disciplina y las circunstancias
soberanas. |
|
Resultado |
Nuestra alma es
restaurada, alimentada, fortalecida, consolada y transformada. |
Nuestra alma es
preservada del desvío, del engaño, de la carne y de la independencia de Dios. |
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Propósito |
Hacer que los
creyentes crezcan en vida y alcancen la madurez espiritual. |
Guardar a los
creyentes para que caminen continuamente conforme a la voluntad y la vida de
Dios. |
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Relación |
El pastoreo
suministra vida. |
La supervisión
preserva la vida. |
|
Ejemplo |
El Señor
restauró a Pedro después de su fracaso (Jn. 21). |
El Señor volvió
Su mirada hacia Pedro y lo condujo al arrepentimiento (Lc. 22:61). |
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Aplicación |
Recibir
diariamente a Cristo como nuestro suministro interior de vida mediante la
Palabra, el Espíritu y la comunión. |
Someterse
diariamente al gobierno interior de Cristo siguiendo el sentir de vida y
respondiendo a Su hablar interior. |
|
Carga del ministerio |
No sólo salvar
a las personas, sino nutrirlas hasta la madurez. |
No sólo cuidar
a las personas, sino preservarlas en la vida divina hasta la madurez. |
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Dirección para profetizar |
«Cristo es el
Pastor de mi alma; Él continuamente me alimenta, me restaura y me suministra
Su propia vida.» |
«Cristo también
es el Supervisor de mi alma; Él vigila continuamente mis pensamientos,
emociones y decisiones para mantenerme viviendo en Él.» |
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Conclusión |
Cristo nos
pastorea para que crezcamos en vida. |
Cristo nos
supervisa para preservarnos en la vida. Ambos aspectos realizan la salvación
orgánica de Dios, edifican el Cuerpo de Cristo y preparan a la Novia para el
regreso del Señor. |
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Resumen de los Pasajes Bíblicos Relacionados |
1 Pedro 2:25 Cristo es
el Pastor y Supervisor de nuestras almas. 1 Pedro 5:1–4 Los
ancianos pastorean el rebaño de Dios bajo el Príncipe de los Pastores. Juan 21:15–17 «Apacienta
Mis corderos... Pastorea Mis ovejas». Salmo 23 Jehová
restaura y pastorea el alma. Ezequiel 34:11–16 Dios mismo
busca, reúne y pastorea Su rebaño. Lucas 15:3–7 El pastor
busca la oveja perdida. Juan 10:11–16 Cristo es
el Buen Pastor que da Su vida por las ovejas. Hebreos 13:17 Los
ancianos velan por las almas de los creyentes. Hebreos 13:20 Cristo es
el gran Pastor de las ovejas. Hechos 20:28 El Espíritu Santo constituye supervisores para pastorear
la iglesia de Dios. Efesios 4:11–16 El pastoreo
perfecciona a los santos y edifica el Cuerpo de Cristo. Apocalipsis 7:17 El Cordero
pastorea a los redimidos y los guía a las fuentes de las aguas de vida. Apocalipsis 22:1–2 El río de agua de
vida y el árbol de la vida constituyen el suministro eterno del pastoreo de
Dios. |
|
Secuencia
Espiritual
|
Paso |
Progresión Espiritual |
|
1 |
La humanidad
caída se extravía de Dios como ovejas perdidas. |
|
2 |
Regresamos a
Cristo, el Pastor y Supervisor de
nuestras almas (1 P. 2:25). |
|
3 |
Cristo nos
pastorea alimentándonos, restaurándonos, consolándonos y suministrándonos Su
vida. |
|
4 |
Nuestra alma es
reavivada, sanada y crece en la vida divina. |
|
5 |
Cristo
supervisa continuamente nuestros pensamientos, emociones y voluntad. |
|
6 |
Mediante Su
iluminación y gobierno interiores, nuestra alma es preservada de apartarse de
Dios. |
|
7 |
Los creyentes
maduros pastorean a otros conforme al modelo de Cristo. |
|
8 |
El Príncipe de
los Pastores aparecerá y recompensará a los pastores fieles con la corona
incorruptible de gloria. |
|
9 |
La iglesia es
edificada como el Cuerpo de Cristo. |
|
10 |
El propósito
eterno de Dios se consuma en la Nueva Jerusalén. |
Relación
Espiritual Central
|
Ministerio Celestial de Cristo |
Función Espiritual |
Resultado Espiritual |
|
Cristo como el Pastor |
Suministra vida |
El alma es
restaurada y nutrida. |
|
↓ |
Produce
crecimiento espiritual |
Los creyentes
maduran en la vida divina. |
|
Cristo como el Supervisor |
Preserva la
vida |
El alma es
guardada en la voluntad de Dios. |
|
↓ |
Produce
estabilidad espiritual |
Los creyentes
andan conforme al Espíritu. |
|
Los
creyentes maduros pastorean a otros |
La iglesia es
edificada |
Se produce el
Cuerpo de Cristo. |
|
Aparece el
Príncipe de los Pastores |
Se recibe la
corona de gloria |
La economía
eterna de Dios alcanza su consumación en la Nueva Jerusalén. |
Resumen
de Profecía en una Sola Frase
|
Hoy Cristo no sólo es el Pastor de nuestras almas, quien continuamente
nos alimenta, restaura y nos suministra Su vida
divina, sino también el Supervisor de
nuestras almas, quien constantemente vigila, gobierna y preserva nuestro ser
interior, para que maduremos en vida, participemos en la edificación del
Cuerpo de Cristo y recibamos la corona incorruptible de gloria cuando
aparezca el Príncipe de los Pastores. |
Conclusión
Suprema
|
El ministerio celestial de Cristo es, principalmente, un ministerio de
pastoreo. Como el Pastor de nuestras almas, Él nos alimenta, restaura y nos
suministra Su vida divina; como el Supervisor de nuestras almas, Él observa
continuamente, gobierna y preserva nuestra condición interior. Estos dos
aspectos inseparables de Su pastoreo orgánico producen crecimiento en vida,
guardan a los creyentes en la voluntad de Dios, perfeccionan a los santos
mediante el pastoreo de la iglesia, edifican el Cuerpo de Cristo, preparan a
la Novia y, finalmente, consuman la economía eterna de Dios en la Nueva
Jerusalén, donde el Cordero pastoreará a Sus redimidos por toda la eternidad. |
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