Las dos categorías de los sufrimientos de Cristo— Para efectuar la redención vs. para producir y edificar
la iglesia
Los sufrimientos de Cristo pueden considerarse en dos
categorías. La primera categoría fue para
efectuar la redención; esto ya fue realizado completamente por Cristo
mismo. La segunda categoría es para
producir y edificar la iglesia; en este aspecto, los sufrimientos de
Cristo necesitan todavía ser experimentados y ser “completados” por Sus
apóstoles y creyentes como miembros de Su Cuerpo.
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Ítem espiritual |
Sufrimientos para efectuar la redención |
Sufrimientos para producir y edificar la iglesia |
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1. Definición básica |
Los
sufrimientos que Cristo soportó en la cruz para efectuar la obra redentora de
Dios. |
Los
sufrimientos que Cristo soportó para producir y edificar Su Cuerpo, en los
cuales Sus apóstoles y creyentes participan y completan lo que falta. |
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2. Escrituras principales |
Juan 1:29; 1 P. 2:24; 1
Co. 15:3; He. 9:28; 10:12. |
Col. 1:24; Fil. 3:10; 2
Ti. 2:10–11; 2 Co. 1:5–6; 4:10–12; 6:8–11; Jn. 12:24–26; Ap. 1:9. |
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3. Condición de Cristo |
El Cordero de Dios—el Cordero que quita el pecado del mundo. |
Un grano de trigo—el grano que cae en tierra y muere para
producir muchos granos. |
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4. Tipo / símbolo |
Cordero → ofrenda → derramamiento
de sangre → redención. |
Un grano de trigo → cae en tierra → muere → resurrección → produce
muchos granos. |
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5. Propósito del sufrimiento |
Efectuar la redención, resolviendo el problema del pecado, la
muerte y la separación entre Dios y el hombre, para que los pecadores puedan ser
redimidos. |
Producir y edificar la iglesia, permitiendo
que la vida de Cristo sea multiplicada y que los creyentes sean edificados
juntos como el Cuerpo de Cristo. |
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6. Naturaleza de la obra |
Obra sustitutiva: Cristo llevó nuestros pecados y murió por
nosotros. |
Obra de multiplicación y edificación: Cristo, como
un grano de trigo, murió y resucitó para producir muchos granos; nosotros,
como los muchos granos, experimentamos la muerte y la resurrección en Su
vida. |
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7. ¿Quién la realiza? |
Cristo la realizó solo. El hombre no puede participar en la
eficacia de los sufrimientos redentores de Cristo ni añadirles nada. |
Cristo la realizó como Cabeza, y los creyentes
participan en los sufrimientos relacionados con Su Cuerpo y los completan. |
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8. ¿Podemos participar en ellos? |
No. Los sufrimientos redentores de Cristo fueron únicos,
realizados una vez para siempre y plenamente suficientes. |
Sí, debemos participar. Filipenses 3:10 habla de “la
comunión de Sus padecimientos”, es decir, participar en los sufrimientos de
Cristo por causa de Su Cuerpo. |
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9. Dirección del sufrimiento |
Hacia el pecado y la justicia de Dios: tratar con el
pecado y satisfacer el requisito justo de Dios. |
Hacia el Cuerpo de Cristo: para la
multiplicación de la vida, la producción de la iglesia y la edificación del
Cuerpo de Cristo. |
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10. Relación con la cruz |
La cruz fue el
lugar donde Cristo efectuó la redención; Él murió una vez para siempre por
los pecados. |
La cruz llega a
ser nuestro camino diario de seguir al Señor, perder la vida del alma y ser
conformados a Su muerte. |
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11. Relación con la resurrección |
Sufrimiento y muerte → resurrección. Cristo pasó por la muerte y luego entró en
la resurrección. |
Primero recibir el poder de la resurrección → luego participar en el sufrimiento → ser conformados a Su muerte. Ésta es la
experiencia del creyente. |
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12. Énfasis de Filipenses 3:10 |
Conocer a
Cristo no significa repetir la muerte redentora de Cristo. |
Conocer a
Cristo, el poder de Su resurrección y la comunión de Sus padecimientos,
siendo conformados a Su muerte—experimentar la cruz en la vida de
resurrección. |
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13. Lugar del poder de resurrección |
Cristo mismo
pasó por la muerte y entró en la resurrección, demostrando la victoria de la
vida de resurrección sobre la muerte. |
El poder de la resurrección es nuestra capacidad para
sufrir. No
sufrimos por nuestra vida natural, sino que vivimos
por la vida de resurrección de Cristo. |
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14. Contenido del sufrimiento |
Morir para
efectuar la redención y llevar el castigo del pecado. |
Perder la vida del alma, negarnos a nosotros mismos,
tomar la cruz, sufrir persecución, aceptar limitaciones, soportar presión y
servir a los santos. |
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15. El cuadro de Juan 12 |
Cristo como el
Cordero sufre y muere para la redención. |
Cristo como un grano de trigo cae en tierra y muere
para la multiplicación de la vida. |
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16. Significado de “un grano de trigo” |
No habla
solamente de que Cristo murió por nosotros. |
Habla de que
Cristo, mediante la muerte, libera la vida divina, pasando de un grano a
muchos granos, los cuales finalmente llegan a ser un solo Cuerpo. |
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17. ¿Quiénes son los “muchos granos”? |
Nosotros somos los muchos granos. Procedemos de
Cristo como el único grano, recibimos Su vida y debemos seguir Su camino de
muerte y resurrección. |
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18. ¿Por qué sufrimos? |
No para suplir
alguna deficiencia en la redención de Cristo. |
Para completar lo que falta de las aflicciones de
Cristo por causa de Su Cuerpo. |
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19. “Completar” en Colosenses 1:24 |
No significa
que la redención de Cristo haya sido incompleta. |
Se refiere a
los sufrimientos que Cristo soportó para producir, multiplicar y edificar Su
Cuerpo, los cuales deben seguir siendo experimentados por Sus miembros a lo
largo de la historia de la iglesia. |
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20. El camino por el cual la iglesia es producida |
La sangre de
Cristo efectúa la redención para que los redimidos puedan ser producidos. |
Muerte de la cruz → liberación de la vida → multiplicación
de la vida → muchos granos → Cuerpo de Cristo. |
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21. El camino por el cual la iglesia aumenta |
El aumento de
la iglesia no depende de un esfuerzo humano para efectuar la redención. |
No mediante la gloria humana, sino mediante la
muerte de la cruz. La vida es liberada mediante la muerte, y así la
iglesia es producida y multiplicada. |
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22. Requisito con respecto a la vida del alma |
Cristo murió
por nosotros en la cruz. |
Debemos
“aborrecer” la vida del alma en esta era y perder la vida del alma para que
la vida de Cristo pueda operar en nosotros y suministrar a otros. |
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23. Juan 12:25–26 |
“El que ama la
vida de su alma la pierde; y el que aborrece la vida de su alma en este
mundo, la guardará para vida eterna”. El que sirve al Señor debe también
seguirle. |
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24. El camino de servir al Señor |
Cristo ha
completado la redención; nosotros no sufrimos para efectuar la redención. |
Seguir a Cristo → recibir Su vida de resurrección → perder la vida del alma →
experimentar la cruz → suministrar vida
→ edificar el Cuerpo. |
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25. Relación con nuestra vida diaria |
La redención es
un hecho realizado que recibimos cuando creemos en Cristo. |
La edificación
es un proceso continuo en el cual experimentamos diariamente a Cristo, nos
negamos a nosotros mismos, aceptamos la cruz y servimos al Cuerpo en vida. |
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26. Fuente del poder para sufrir |
Cristo mismo lo
llevó solo. |
El poder de la resurrección de Cristo llega a ser el
poder mediante el cual experimentamos el sufrimiento. |
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27. Respuesta del hombre natural |
El hombre
natural no puede efectuar la obra redentora de Cristo. |
La vida natural
tampoco puede andar por el camino de la cruz para la edificación del Cuerpo;
por tanto, necesitamos experimentar el poder de la resurrección de Cristo. |
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28. Orden espiritual de la experiencia |
Muerte de la cruz → redención efectuada →
resurrección. |
Recibir el poder de la resurrección → participar en el sufrimiento → ser conformados a Su muerte → multiplicación de la vida → edificación del Cuerpo. |
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29. Distinción más importante |
Lo que Cristo ha efectuado por nosotros. |
Lo que Cristo continúa efectuando en nosotros y por
medio de nosotros. |
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30. Resultado final |
Redención, perdón de pecados y reconciliación con Dios. |
La producción y edificación del Cuerpo de Cristo, cuya
consumación final es la Nueva Jerusalén. |
Una
línea espiritual muy importante
Las dos categorías de los sufrimientos de Cristo no
deben confundirse:
El Cordero → sufrimiento y muerte →
redención efectuada
El grano de trigo → cae en tierra y muere → libera la vida → muchos granos → el
Cuerpo de Cristo
Por tanto:
Los sufrimientos para la redención: Cristo
los efectuó solo; nosotros no podemos añadir nada a ellos.
Los sufrimientos para la edificación:
Cristo, como Cabeza, ha recorrido este camino, y nosotros, como Sus miembros,
debemos participar en estos sufrimientos y completarlos.
El
orden del sufrimiento y la resurrección: Cristo vs. los creyentes
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Orden |
Cristo |
Nosotros, los creyentes |
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Punto de partida |
El Cordero de
Dios / un grano de trigo |
Recibir a
Cristo como vida |
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Primero |
Sufrir |
Recibir el poder de Su resurrección |
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Segundo |
Morir |
Participar en Sus sufrimientos |
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Tercero |
Resucitar |
Ser conformados a Su muerte |
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Cuarto |
Llegar a ser el Espíritu vivificante y multiplicar la
vida |
Suministrar a Cristo en vida |
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Resultado |
Producir muchos
granos |
Edificar el
Cuerpo de Cristo |
Esto explica la profunda secuencia de Filipenses 3:10:
“Conocerle”
→ “el poder de Su resurrección” → “la
comunión de Sus padecimientos” → “ser
conformados a Su muerte”.
Esto no significa que debamos sufrir por
nosotros mismos. Más bien, significa que primero experimentamos el poder de la resurrección de Cristo y luego, por
medio de este poder de resurrección, entramos en la experiencia de la cruz.
Las
fórmulas espirituales de las dos categorías de sufrimiento
1. Para efectuar la redención
Cristo →
Cordero → sufrimiento → derramamiento de sangre →
muerte → resurrección → redención efectuada
Ésta es la obra única de Cristo.
2. Para producir y edificar la iglesia
Cristo → un
grano de trigo → cae en tierra y muere → libera la vida → muchos
granos → experiencia de la cruz → multiplicación de la vida →
edificación del Cuerpo
Ésta es una obra en la cual Cristo como
Cabeza y nosotros como Sus miembros participamos juntos.
Las
cuatro transiciones más cruciales
1. Del “Cordero” al “grano de trigo”
De redimir pecadores a multiplicar la vida.
2. De “Cristo murió por
nosotros” a “nosotros sufrimos con Cristo”
No estamos repitiendo ni participando en Su sufrimiento
redentor; más bien, participamos en Sus sufrimientos
por causa del Cuerpo.
3. De “la cruz” al “poder de la resurrección”
No llevamos la cruz por nuestra fuerza natural. Más bien, primero disfrutamos el poder de la resurrección y
luego experimentamos la cruz mediante la vida de resurrección.
4. De “un grano” a “muchos granos” y luego a “un
solo Cuerpo”
Un grano → muchos granos → un solo pan → el
Cuerpo de Cristo (cfr. Jn. 12:24; 1 Co. 10:17).
Aplicación
práctica para el creyente de hoy
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Nuestra experiencia |
Realidad espiritual |
|
Encontrar limitaciones en nuestras circunstancias |
En vez de
resistir con la vida natural, volvernos al Señor y disfrutar la vida de
resurrección. |
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Ser malentendidos o tratados por otros |
No luchar por
nuestra propia gloria; aprender a perder la vida del alma. |
|
Sentirnos agotados al servir a los santos |
No depender del
celo natural; volver a Cristo como vida de resurrección. |
|
Coordinar con los hermanos y hermanas |
Dejar de lado
nuestras propias opiniones, disposición y vida del alma. |
|
Llevar una carga por la iglesia |
Aceptar la obra
de la cruz para que la vida de Cristo pueda suministrar a otros. |
|
Experimentar persecución o dificultades |
No considerar
el sufrimiento mismo como la meta; experimentar el poder de la resurrección
de Cristo en medio del sufrimiento. |
|
Pastorear, predicar el evangelio y cuidar de los nuevos |
Permitir que el
principio del “grano de trigo” se repita en nosotros, para que la vida pueda
multiplicarse. |
|
Edificar la iglesia |
No depender de
la gloria, capacidad u organización humana, sino de la multiplicación de la
vida y la coordinación producidas mediante la cruz. |
Un
equilibrio que debemos mantener
Nunca debemos confundir las dos categorías
de sufrimiento.
No podemos sufrir por los pecados para efectuar la
redención—Cristo ya efectuó la redención una vez para
siempre.
Sin embargo, debemos sufrir por causa del Cuerpo—esto es parte de seguir al Señor, experimentar la
resurrección, ser conformados a la muerte de Cristo y edificar el Cuerpo.
Por tanto:
El sufrimiento redentor de Cristo está
“completado”; el sufrimiento de Cristo por el Cuerpo debe ser “completado” en
Sus miembros.
Una
frase de profecía
Cristo, como el
Cordero de Dios, sufrió y murió una vez para siempre para efectuar la
redención; Cristo, como un grano de trigo, también cayó en tierra y murió para
liberar la vida y producir muchos granos. Nosotros, como estos muchos granos,
participamos en Sus sufrimientos y somos conformados a Su muerte en el poder de
Su resurrección, perdiendo la vida del alma para que Su vida sea multiplicada y
finalmente edifique el Cuerpo de Cristo.
*Consulte el Curso de
Capacitación de Verano de abril de 2026, Tema general: Creyentes, Capítulo
diez: La conformación en la muerte de Cristo y el logro de su magnífica
resurrección.
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