“Estrellas errantes” y los siete tipos de personas que dañan la iglesia
Podemos clasificar a estos siete tipos de
personas como «estrellas errantes»:
aquellos que no están sujetos a la revelación celestial ni a la verdad divina y
han perdido el rumbo correcto. Judas describe a estas personas como «estrellas
errantes», destacando sus características como
la autosuficiencia, la inestabilidad, la esterilidad, la vergüenza, las quejas,
el seguir sus propios deseos y la formación de grupos.
Además, 1 Corintios 3 describe a la iglesia como el campo, el edificio y el templo de Dios; por lo tanto, dañar a la iglesia no es solo una cuestión de comportamiento individual, sino también de si está edificada sobre el fundamento único de Cristo, utilizando materiales que se ajusten a la economía de Dios.
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Comparación |
Amonitas |
Moabitas |
Edomitas |
Filisteos |
Tirios |
Sidonios |
Egipcios |
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Pasajes principales |
Ez. 25:3 |
Ez. 25:8 |
Ez. 25:12 |
Ez. 25:15 |
Ez. 26:2; 28:12–15 |
Ez. 28:21, 24 |
Ez. 29:2–9 |
|
Significado espiritual |
Los que aborrecen a Cristo, la gracia de Dios y la
iglesia |
Los que arrastran la iglesia a unirse con el mundo |
El viejo hombre no regenerado y la vida natural |
El hombre natural en su celo religioso |
Los que buscan las riquezas mundanas y no se
preocupan por los intereses de Dios |
Los que aman el mundo y las riquezas mundanas y
llegan a ser espinos y cardos |
Los que son independientes de Dios y dependen de
recursos naturales |
|
Actitud hacia Cristo |
Se oponen a
Cristo |
Hacen que la iglesia pierda su distinción en Cristo |
La vida natural se opone al nuevo hombre |
Reemplazan a Cristo como vida por el celo natural |
Reemplazan el valor de Cristo por la ganancia
mundana |
La ocupación mundana hace que se pierda el disfrute
de Cristo |
Reemplazan la dependencia de Cristo por la
capacidad propia |
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Actitud hacia la gracia |
Aborrecen la
gracia de Dios |
Reemplazan el disfrute de la gracia por el mundo |
Dependen del yo natural en lugar de vivir en la
gracia |
Reemplazan la gracia por el celo religioso |
Valoran las riquezas por encima de la gracia de
Dios |
El disfrute mundano impide el crecimiento de la
gracia como vida |
No dependen de la gracia de Dios, sino de sus
propios recursos |
|
Actitud hacia la iglesia |
Se alegran cuando el lugar de morada de Dios es
dañado |
Desean que la iglesia llegue a ser como las
naciones |
Dañan al nuevo hombre mediante el viejo hombre y la
vida natural |
Introducen la religión natural en la vida de
iglesia |
Desprecian los intereses de Dios |
Llegan a ser espinos y cardos que hieren y afligen
a otros |
Reemplazan el edificio de Dios por la capacidad
humana |
|
Característica principal |
Oposición |
Mundanidad |
Viejo hombre |
Religión
natural |
Riquezas
mundanas |
Ocupación
mundana |
Autosuficiencia |
|
Manera de dañar la iglesia |
Se oponen a Cristo, a la gracia y a la iglesia |
Eliminan la distinción entre la iglesia y el mundo |
Permiten que el yo, la vida natural, los celos y el
resentimiento entren en la iglesia |
Reemplazan la vida por el celo natural y la
actividad religiosa |
Convierten las cosas de Dios en instrumentos para
obtener ganancias o posición |
Utilizan el disfrute mundano, las riquezas y la
ansiedad para impedir el crecimiento de la vida |
Reemplazan a Dios con la sabiduría, capacidad y
recursos naturales |
|
Realidad espiritual |
Oponerse a
Dios |
Amar el mundo |
Vivir el
viejo hombre |
Vivir al
hombre natural |
Amar las
riquezas |
Estar
ocupados con el mundo |
Ser
independientes de Dios |
|
Relación con las “estrellas errantes” |
Se apartan de la dirección de Dios y se oponen a Su
economía |
Se desvían conforme a la corriente del mundo |
Caminan según el viejo hombre y las emociones
naturales |
Caminan según el celo natural |
Caminan según los intereses mundanos |
Son atraídos por el mundo y pierden la dirección
celestial |
Siguen su propia sabiduría y capacidad |
|
Lo que se pierde |
El amor y aprecio por Cristo |
La santidad y separación de la iglesia |
La realidad del nuevo hombre |
La realidad de la vida |
Los intereses de Dios |
El crecimiento de la vida |
La dependencia de Dios |
|
Efecto sobre la vida |
Daña la morada de Dios |
Hace que la vida sea absorbida por el mundo |
Hace que la vida natural suprima la vida divina |
Hace que la actividad religiosa reemplace la vida |
Hace que las riquezas ocupen la vida |
Como espinos y cardos, impide que la vida crezca |
Hace que la capacidad natural reemplace el
suministro de vida |
|
Efecto sobre el edificio |
Daña el
templo de Dios |
Hace que el edificio se vuelva mundano |
Hace que el edificio se mezcle con el yo |
Hace que la religión natural entre en el edificio |
Hace que el edificio sea gobernado por intereses
personales |
Impide el crecimiento de la vida en el campo
cultivado de Dios |
Hace que el edificio humano reemplace el edificio
de Dios |
|
Lo que debemos vigilar |
Vigilar contra la hostilidad hacia Cristo, la
gracia y la iglesia |
Vigilar contra la unión de la iglesia con el mundo |
Vigilar contra el viejo hombre, el yo y la vida
natural |
Vigilar contra el celo natural y la actividad
religiosa |
Vigilar contra las riquezas, la posición y los
intereses personales |
Vigilar contra el disfrute mundano, la ansiedad y
la ocupación |
Vigilar contra la sabiduría, capacidad y confianza
naturales |
|
Contraparte positiva |
Amar a Cristo |
Ser
santificados y separados |
Vestirse del
nuevo hombre |
Andar
conforme al espíritu |
Cuidar los
intereses de Dios |
Ser librados
de la ocupación del mundo |
Depender
plenamente de Dios |
|
Práctica de una estrella estable |
Permanecer firmes en Cristo |
No desviarse con las corrientes del mundo |
Rehusar que el viejo hombre reine |
No sustituir la vida por el celo natural |
No permitir que las riquezas sean el centro |
No permitir que el mundo se convierta en espinos |
No depender de uno mismo, sino del Señor |
|
Cristo manifestado por una estrella estable |
Cristo como amor y centro |
Cristo como separación y santidad |
Cristo como la vida del nuevo hombre |
Cristo como vida, no como religión |
Cristo como los intereses de Dios |
Cristo como el suministro de vida |
Cristo como nuestro todo |
|
Resumen en una frase |
No oponerse a
Cristo |
No mundanizar
la iglesia |
No permitir
que el viejo hombre reine |
No reemplazar
la vida por la religión natural |
No permitir
que las riquezas reemplacen los intereses de Dios |
No permitir
que el mundo se convierta en espinos |
No ser
independientes de Dios |
El
desarrollo interior de los siete tipos de daño
|
Nivel |
Amón |
Moab |
Edom |
Filistea |
Tiro |
Sidón |
Egipto |
|
Primer nivel: Centro |
Aborrecimiento de Cristo |
El mundo |
El viejo hombre |
El hombre natural |
Las riquezas |
El disfrute mundano |
El yo |
|
Segundo nivel: Desviación |
Oponerse a Dios |
Unirse con el mundo |
Vivir por la vida natural |
Vivir por el celo natural |
Buscar ganancia personal |
Estar ocupados con el mundo |
Confiar en uno mismo |
|
Tercer nivel: Resultado |
Profanar el santuario |
Perder la separación |
Dañar al nuevo hombre |
La religión reemplaza la vida |
Descuidar los intereses de Dios |
Impedir el crecimiento de la vida |
El hombre reemplaza a Dios |
|
Cuarto nivel: Daño a la iglesia |
Destrucción |
Mundanidad |
Mezcla |
Naturalización |
Comercialización |
Ahogamiento
de la vida |
Humanización |
|
Práctica espiritual opuesta |
Amar a Cristo |
Amar la iglesia de Dios |
Vivir al nuevo hombre |
Vivir conforme al espíritu |
Cuidar los intereses de Dios |
Ser librados del mundo |
Depender de Dios |
“Estrella
errante” versus “estrella estable”
|
Estrella
errante |
→ |
Estrella
estable |
|
No está fijada en la revelación celestial |
→ |
Está fijada en la revelación divina |
|
Actúa conforme a conceptos personales |
→ |
Es gobernada por la palabra de Dios |
|
Es llevada por el mundo, el hombre natural y el yo |
→ |
Es guiada por el Espíritu |
|
Ama el mundo |
→ |
Ama a Cristo |
|
Vive al viejo hombre |
→ |
Vive al nuevo hombre |
|
Religión natural |
→ |
Cristo como vida |
|
Busca riquezas |
→ |
Cuida los intereses de Dios |
|
Es independiente de Dios |
→ |
Depende plenamente de Dios |
|
Daña el edificio de Dios |
→ |
Edifica el Cuerpo de Cristo |
|
Anda errante
y pierde la dirección |
→ |
Permanece estable, resplandece y lleva el testimonio de
Dios |
La
carga espiritual central
Los siete tipos pueden resumirse en cuatro desviaciones fundamentales:
1. Desviación de Cristo — Amón
El aborrecimiento de Cristo,
de la gracia y de la iglesia hace que una persona se oponga a la economía de
Dios.
2. Desviación
hacia el mundo — Moab, Tiro y Sidón
El mundo entra en la iglesia,
las riquezas mundanas llegan a ser atractivas y la ocupación mundana se
convierte en un espino que impide el crecimiento de la
vida.
3. Desviación
hacia la vida natural — Edom y Filistea
El viejo hombre, el yo, el celo natural y la religión
natural reemplazan a Cristo como vida.
4. Desviación
hacia la independencia de Dios — Egipto
El hombre confía en su propia sabiduría, capacidad y
recursos en lugar de depender de Dios.
Por tanto:
Aborrecer a Cristo → Amar el mundo → Vivir por el hombre
natural → Depender de uno mismo
↓
Perder la
revelación celestial → Perder la realidad de la
vida → Dañar el testimonio de la iglesia
→ Convertirse en una estrella errante
En contraste:
Revelación
celestial → Fijados en Cristo
→ Vivir por la vida →
No amar el mundo → No confiar en el
hombre natural → Depender de Dios → Edificar la
iglesia → Convertirse en una estrella estable
Una
palabra de profecía en resumen
Las “estrellas errantes” son
aquellos que no están fijados en la revelación celestial
ni en Cristo como el fundamento único. Debemos guardarnos de la
oposición de Amón, de la mundanalidad de Moab, del viejo hombre de Edom, de la
religión natural de Filistea, de las riquezas de Tiro, de los espinos mundanos
de Sidón y de la independencia de Dios representada por Egipto, para que no
seamos llevados de un lado a otro por todo viento. Más bien, debemos estar
fijados en Cristo, vivir por la vida divina, edificar
la iglesia y llegar a ser estrellas estables que resplandecen para el testimonio
de Dios.
Fórmula
espiritual
Estrella errante:
Abandonar
la revelación → andar errante con el viento → permitir que
entren elementos naturales y mundanos → dañar el edificio
Estrella estable:
Estar fijados en la revelación → tomar a Cristo como centro →
vivir por la vida divina → edificar la iglesia → resplandecer para el testimonio de Dios
Finalmente, en la aplicación espiritual,
estos siete tipos deben servir primero como una advertencia para nosotros
mismos, y no simplemente como etiquetas para otros creyentes. La aplicación
apropiada es permitir que esta luz nos examine:
¿Hay en mí alguna oposición a Cristo, amor
por el mundo, actividad del viejo hombre, religión natural, búsqueda de riquezas,
ocupación mundana o independencia de Dios?
De esta manera, la advertencia acerca de las
“estrellas errantes” llega a ser una carga positiva para edificar el Cuerpo de
Cristo y llegar a ser estrellas estables que dan el testimonio de Dios.
*Consulte el tema general
de la capacitación de verano de abril de 2026: Creyentes, Capítulo Once: Las
estrellas, el niño varón, las primicias, la cosecha y el jaspe y otras piedras
preciosas.
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